martes, 5 de julio de 2016

Jarandilla de la Vera: agua y buena gastronomía como protagonistas

Para poner fin a nuestro viaje por la comarca de La Vera, vamos a contaros un poquito de nuestra visita a Jarandilla, también uno de los municipios más conocidos de esta preciosa zona extremeña. Esta localidad, de unos 3000 habitantes, se encuentra enclavada en el centro de la ruta por los pueblos veratos. El papel de la naturaleza y, en especial, del agua es predominante en ella, al igual que en toda la región (como hemos podido comprobar en las entradas de Jaraíz, Cuacos de Yuste y Garganta la Olla), convirtiendo el lugar en un entorno espectacular. Aquí os dejamos nuestra experiencia:

Jarandilla de La Vera

¿Qué visitamos?

  • Castillo de los Condes de Oropesa. Este gigantesco castillo captó nuestra atención nada más llegar a Jarandilla. En él vivió durante un tiempo nada menos que el Emperador Carlos V, a la espera de que terminaran las obras del que sería su hogar los últimos años de su vida, la Casa-Palacio del Monasterio de Yuste. En la actualidad, es el Parador de Turismo y lo cierto es que nos quedamos con las ganas de conocerlo de puertas para adentro.
Castillo de los Condes de Oropesa

Castillo de los Condes de Oropesa
  • Iglesia Fortaleza de Nuestra Señora de la Torre. Se trata de una imponente iglesia situada en el centro de la localidad. Data de los siglos XII-XIII, aunque fue reconstruida durante las dos centurias posteriores. Fue construida sobre un castro celta y llama poderosamente la atención la altura de sus muros.
Iglesia Fortaleza de Nuestra Señora de la TorreIglesia Fortaleza de Nuestra Señora de la Torre
  • Iglesia de San Agustín. En lo alto de la fachada se puede observar una pequeña hornacina que acoge en su interior una imagen de San Agustín. A ambos lados aparecen labrados en piedra dos escudos Agustinianos, pues cabe decir que durante un tiempo este edificio fue un monasterio de agustinos recoletos.
Iglesia de San Agustín Jarandilla
  • La Garganta de Jaranda. Paisaje idílico rodeado de vegetación y bañado por el río Tiétar. Cuenta con numerosos charcos y piscinas naturales donde poder darse un baño en las tardes calurosas extremeñas. Eso sí, nuevamente, el baño no es apto para cobardes, ya que el agua está fría del carajo.
La Garganta de Jaranda

La Garganta de Jaranda

La Garganta de Jaranda

¿Dónde comimos?

  • Mesón La Botica. Nos costó decantarnos por un restaurante, ya que la variedad en la zona centro de Jarandilla era bastante amplia. Finalmente, optamos por este mesón situado justo enfrente de la Iglesia Fortaleza de Nuestra Señora de la Torre. La carta era bastante amplia, con mucha variedad, pero nos decantamos por medias raciones de las sugerencias de la casa: medallones de solomillo con reducción de Pedro Ximénez, popurrí de croquetas caseras y chipirones a la plancha con arroz blanco. Todo estaba muy muy rico, sobre todo la salsa del solomillo y varios tipos de croquetas. Para concluir pedimos cafés y una porción de tarta de queso con caramelo, que estaba riquísima. Fuimos atendidos con gran amabilidad e incluso nos invitaron a los cafés. Para repetir.
Mesón La Botica Jarandilla

Mesón La Botica Jarandilla

Mesón La Botica Jarandilla

Mesón La Botica Jarandilla

¿Qué nos trajimos?

  • Cerveza Blomberg Triple. Para completar la compra que realizamos en Cáceres, decidimos comprar este cuarto tipo de cerveza Blomberg. Se trata de una cerveza de estilo triple belga con 7,9%, con la peculiaridad de que contiene un toque de Pimentón de La Vera. Recomendamos no servirla muy fría, para poder apreciar todos los aromas, especialmente el del pimentón y cilantro.
Cerveza Blomberg Triple
  • Muchos recuerdos y una buena comilona jeje.

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